Una historia de innovación

Nacimiento de Hoover y del primer aspirador de la historia

Una caja, un ventilador, una funda de cojín de seda y el mango de una escoba: así nace el primer aspirador de la historia. La idea que transforma estos sencillos elementos en una de las tecnologías más revolucionarias del siglo pasado es de James Spangler, guardián nocturno de New Berlin, Ohio, que sufre de asma y está cansado de respirar el polvo que levanta el sacudidor de alfombras de la tienda donde trabaja. James patenta la invención y sueña con llevarla a todas las casas de Norteamérica. Necesita a alguien que crea en su proyecto y cuente con la capacidad, pero también con los recursos para concretarlo.

Decide enviar este primer y rudimentario aspirador a su prima Susan Hoover. Un primer paso con el que hará fortuna. Susan la prueba durante algunos días en su casa y se entusiasma con el invento. Se lo muestra a su marido, William Hoover, un pequeño empresario que fabrica productos de piel y los vende en su tienda de New Berlin. Su experiencia en contacto con sus clientes le han permitido conocer bien el mercado, tiene una gran visión de futuro e intuye inmediatamente el enorme potencial de esta "escoba". A continuación, compra la patente y comienza la producción, fundando la sociedad que lleva su nombre: The Hoover Company. Estamos en 1908.

Hoover ofrece hoy los estándares de mañana

La noticia da la vuelta al mundo. En las siguientes décadas, Hoover funda una nueva sociedad en Londres y abre varios establecimientos en el Reino Unido y en Europa. Más adelante, su presencia se extiende a Asia y África. Son los inicios de un gran grupo, con una marca que se diferencia por su búsqueda continua de soluciones capaces de adelantarse a las tendencias mediante electrodomésticos bonitos, funcionales y sumamente innovadores.

En 1926, Hoover es la primera compañía en fabricar una aspiradora para alfombras eléctrica. En 1936 patenta el tubo extraíble, que se convertirá en un elemento presente en todas las aspiradoras modernas. En 1946 empieza con la producción de aspiradoras trineo. En 1948 empieza a expandirse a otros sectores, a partir de la producción de lavadoras y otros grandes electrodomésticos para la limpieza de la casa, la cocción y la refrigeración. El grupo Hoover sigue creciendo hasta los años ochenta, cuando reorganiza la producción y el orden empresarial. 

Después de una larga fase de asociaciones e incorporaciones, Candy adquiere el Hoover European Appliances Group en 1995 y, con él, los derechos de uso exclusivo de la marca Hoover en Europa, África del Norte y Oriente Medio, además de en los países asiáticos de la antigua Unión Soviética.